Magistrado Adolfo del Rosal a favor de los despojos

en Cancún

 

Cancún, Quintana Roo-. Todo parece indicar que para el empresario Ian Fautsch, el enemigo está dentro del sistema judicial en Quintana Roo. Nuevamente se le niega la justicia y el magistrado Gustavo Adolfo Del Rosal Ricalde rechaza la petición del afectado para favorecer a Julio Asencio Reynoso.
Desde hace diez años Ian Fautsch lleva peleando en los tribunales quintanarroenses y pidiendo que se haga justicia en su caso, pues Julio Asencio Reynoso, actuando de mala fe, falsificó la escritura de compra-venta de un terreno ubicado en las playas del municipio de Solidaridad.

Fautsch ha demostrado tres veces en pruebas grafoscópicas la falsedad de la firma que acredita dicho documento. En la lógica jurídica, este simple hecho, “una compra-venta con un documento apócrifo” debería bastar para la nulidad de cualquier “proceso legal” que exista a partir de éste, pero no así en Quintana Roo.

La demanda de nulidad de juicio es la 455/2014 –con la que tiene copia este medio- en donde se demuestra no solo la falsedad del documento presentado por Julio Asencio Reynoso sino en donde a través de un juicio se le quita la personalidad jurídica al abogado del exdirigente ejidal de Puerto Morelos, pues éste usaba un poder penal en vez de un poder civil. Al quedarse sin personalidad jurídica, Julio Asencio Reynoso decide no hacer caso a nada y a irse en “rebeldía”, con lo cual perdió todo derecho.

Ahora, de manera mañosa y buscando recovecos legales, Asencio Reynoso argumenta “que su abogado actuó sin su consentimiento y que él nunca fue notificado del juicio que era interpuesto por Ian Fautsch.

El pleito entre el expolítico cercano a Mario Villanueva Madrid, exgobernador de Quintana Roo acusado de delitos contra la salud y de recibir dinero de grupos de narcotraficantes, e Ian Fautsch es por un terreno en Playa del Secreto, en el municipio de Solidaridad que en 1990 el señor Christian Fautsch adquirió y que Julio Asencio se quiere quedar argumentando una compra-venta del mismo pero presentando documentos apócrifos.

 

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Una y otra vez, Ian Fautsch ha demostrado la mala fe de Julio Asencio en este caso, y una y otra vez la justicia no le concede la razón, esta vez es el magistrado Gustavo Adolfo Del Rosal Ricalde quien le niega el acceso a ella.
Ian Fautsch cuenta a este medio que ha intentado explicar al magistrado Adolfo del Rosal su caso y la serie de irregularidades que ha habido en él. Durante un único encuentro en las oficinas del Magistrado, Ian fue tratado de malas formas por el impartidor de justicia, cuando éste quiso exponer casos de corrupción de distintos jueces.

“Me trató de una manera déspota, de una manera grosera, ni siquiera me permitió mi derecho a la libertad de expresión y mi derecho de audiencia con él para explicarle mi caso. Incluso me corrió de su oficina cuando yo intenté exponer todos los malos manejos que ha habido en mi juicio”, relata Fautsch.
El día de hoy el magistrado le dice que no es posible la nulidad de juicio interpuesta por él, a pesar de las pruebas periciales de grafoscopía donde demuestran la falsedad de los documentos de Julio Asencio Reynoso. La razón del criterio del magistrado es que Ian presenta una prueba contundente contra Julio Asencio Reynoso y no contra la empresa de éste. Por lo tanto, según el magistrado, imposibilita la petición de Ian.

“El magistrado Adolfo del Rosal hizo caso omiso de nuestro escrito pidiendo se excuse de la apelación por obvias razones. Sin embargo, por alguna razón decidió resolver a una velocidad anormalmente rápida una vez más y, por obvias, razones con parcialidad a favor de Julio Asencio Reynoso. La carga de trabajo del magistrado no le permite agendarme una cita pero si resolver mi apelación en 2 semanas” señala el empresario y dueño legítimo del terreno en disputa.
Lo que el magistrado no está contando es que ha sido el propio Julio Asencio quien se ha presentado como socio mayoritario de la empresa, como representante de la misma y es quien ha apelado en propia persona, que el juicio de nulidad no se lleve a cabo “porque nunca fue enterado de esto”. Por lo tanto, la lógica dicta que si él responde a nombre de la empresa, sea él quien deba ser demandado. No así para el Magistrado Adolfo del Rosal.

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Para Ian Fautsch lo único que indica esta actitud es que “a toda costa se quiere proteger a Julio Asencio Reynoso”. Para él el Magistrado debió de aceptar “la confesional” de Julio Asencio, representante de la empresa, socio mayoritario y promotor de la falta de emplazamiento. “Lo que estamos pidiendo es totalmente justo y totalmente lógico, no estamos pidiendo un caso extraordinario, ni que la ley se acomode a nosotros. Este no es un caso extraordinario, por eso nos extraña la actitud del Magistrado”
Utilizar un criterio judicial es esencial en los juicios y para ello están capacitados los jueces y los magistrados, pues las leyes no siempre abarcan todas las situaciones que se presentan en la realidad durante un juicio. Para los abogados de Ian Fautsch en algunos juicios se debe de aplicar el criterio del juzgador o del Juez, a veces hay criterios definidos, es decir, que se ponen de acuerdo para aplicar un criterio y a veces no. En el caso del terreno en disputa y las pruebas presentadas de documentos apócrifos por parte de Julio Asencio Reynoso el Magistrado Adolfo del Rosal no quiere utilizar el 2criterio jurídico” y argumenta que “no se puede llamar a Julio Asencio a declarar porque la demanda es contra la empresa (de él)”.
“El magistrado sabe que sí Julio Asencio se presenta a declarar, obviamente declararía falsedades, lo cual es un delito y con lo cual se cae el caso, también qué si no se presenta, entonces significaría que todo lo que ha dicho es apócrifo y su caso se caería, como de por sí ya está hecho”, afirma Ian Fautsch.

Para finalizar, Ian Fautsch califica la actitud del Magistrado Del Rosal como una “resolución pobre, escaza y arbitraria, una vez más”.

Pedro Canché es un periodista independiente y fundador de Pedro Canche Noticias. El ha sido perseguido por el Gobierno Mexicano por darle voz al pueblo indígena Maya y los campesinos del Quintana Roo. Pasó 9 meses en la cárcel en un caso de persecución politico que Reporteros Sin Fronteras llamaban absurdo. "Podrán encerrar el cuerpo humano pero nunca podrán encerrar la libertad de expresión." dijó Pedro Canché.

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